Uno de los principales desafíos del diseñador de sistemas, se encuentra dado por la calidad y eficiencia del diseño de sus pantallas o interfaces. Ese espacio donde el programa interactuará con el operador, del que -como siempre digo- no hay que esperar brillantez, sino todo lo contrario. No por una cuestión despectiva del personal calificado o no que opera un sistema, sino porque nuestra aplicación debe estar preparada para cualquier intento de desestabilización por mala utilización de la misma, por así decirlo.
En la carpeta Sistemas Administrativos 3 Turno Tarde del disco Z, encontrarán un interesante texto referido específicamente a este tema; adjunto además el correspondiente listado de consignas a desarrollar con el mismo.
Espero comentarios y dudas.
martes, 21 de octubre de 2008
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